Ahora, depuestas muchas disputas territoriales, la creación de una Región Administrativa y de Planificación (RAP) y el criterio de sus habitantes buscan hacer de la unión, la estrategia que visibilice aún más a estos pueblos hermanos y brinde una mejor calidad de vida a cada uno de sus pobladores.
El exgobernador de Caldas, Guido Echeverri (2012-2013; 2016-2020), estuvo al frente de las gestiones para la consolidación y la anexión del departamento en este propósito. Contó que la esfera personal fue puente para conectar, posteriormente, con los otros dos gobernadores de la región y comenzar el proyecto.
Para la consolidación de la RAP hubo un ingrediente fundamental: El entusiasmo.
El ingeniero civil Luis Guillermo Agudelo está al frente de la RAP del Eje Cafetero. Este quindiano reconoce las enormes bondades, aún por explotar que tiene esta alianza, sobre todo, en términos de turismo y desarrollo económico.
El gerente resalta la importancia de tener una labor mancomunada con todos los sectores para enriquecer la región y buscar la prosperidad social, objetivo genérico de la propuesta de unir los motores productivos de los departamentos que componen la RAP.
Luis Guillermo Agudelo habló de los aspectos que más le emocionan como gerente de la RAP, de las novedades que pueden beneficiar a la región y la ponderación del turismo como eje articulador entre todas las instituciones intervinientes.
Entre Manizales y Villamaría, por ejemplo, a finales de 1996, se patentaron algunas discordias por las actitudes de algunos líderes de ambos municipios que no parecían poder ser atajadas. Sin embargo, gracias al llamado público, se recuperó el trabajo mancomunado, sin que ello significase licencias o pérdida alguna de importancia. Trabajar en orden para establecer un sano conjunto de límites entre poblaciones ha sido clave.
Las propuestas para anexar administrativamente a Villamaría con Manizales, en principio, pueden datar de la mitad del siglo XX. Sin embargo, reservas de parte de las clases dirigentes no permitieron consolidar este punto, a pesar de que el municipio vecino sí ha valido gran parte de su desarrollo a la influencia que ejerce la capital. Luego, un par de décadas más se empezaron nuevamente a mover los sonajeros para impulsar las conexiones administrativas entre Manizales y sus municipios vecinos de mayor influencia; no obstante, como en otras múltiples ocasiones, la falta de voluntad política minó estas ideas de unión intrarregional.