Es probablemente normal que una persona que no tiene conocimiento en cocina no repare en tomarse mucho tiempo en elegir la calidad de los ingredientes que necesita para preparar un alimento. En cambio, un buen cocinero se conoce porque sabe exactamente las propiedades de los víveres que usará en cada técnica de elaboración. Se puede hablar, incluso, de que desarrolla una relación con el proveedor o intermediario de ese ingrediente.
Algo para resaltar consiste en algunos comentarios sobre la peculiaridad de ciertos alimentos, específicamente por atributos adquiridos por ser cosechados en terrenos aledaños al Parque Nacional Natural Los Nevados, algo que se puede ver un poco llamativo, pues normalmente se pensaría que la actividad de este fenómeno natural afecta el crecimiento de cultivos.
Nora Ocampo, trabaja en la plaza de mercado de Manizales, un conjunto de enormes pabellones con entradas y salidas por diferentes lados como si de laberintos se tratara. Como centro de abastecimiento de la ciudad cuenta con todo tipo de alimentos, vegetales, frutas, legumbres y carnes que pintan de diferentes colores todo el lugar, por el cual transitan constantemente clientes, vendedores y coteros. ¡A la orden, mi amor! ¡Lleve en promoción! ¡¿A cómo?!, son exclamaciones que suelen escucharse y hacen parte de algunas voces que se logran distinguir entre la maraña de ruidos que retumban en la popular Galería.
Nora lleva quince años como una de las cocineras tradicionales del lugar. La sección de fogones se distingue a la vista por las ollas a fuego intenso, el olor a caldo y sancocho y las mesas con manteles a cuadros. La mujer dijo estar muy a gusto: “Yo le pongo mucha fe. Me voy muy segura que lo que yo estoy haciendo se va a vender, gracias a Dios así ha sido. A nosotros no se nos queda absolutamente nada”.
Es normal que algunas costumbres se transformen y evolucionen, pero esto también puede causar que el patrimonio cultural y las tradiciones queden sumergidas en el olvido, de tal forma que se termina por enterrar la memoria y oficios identitarios de la región.
El director de Amasijos resaltó la importancia de las plazas de mercado porque asegura que son espacios que pueden ayudar a la gente a desarrollar una cultura alimentaria en la que se entienda el ciclo del producto que se consume, así como aprender a seleccionarlo y conocerlo desde su origen.
—¿No le parece que para un evento elegante una torta de bolo es demasiado humilde?, dijo la madre.
Finalmente repartieron la torta y fue de los aciertos de la noche. Personas mayores la disfrutaron, pues manifestaron no comerla hace tiempo y así recordar a sus padres. Terminaron, incluso, repitiendo. La madre superiora –complacida- felicitó a Rosa y a sus estudiantes y les preguntó si había sobrado un pedazo de torta para llevar a su casa. La docente le replicó.
Hablar sobre el sabor del Departamento de Caldas es una tarea que se justifica completamente desde la academia. Rosa y Jaime explican los sabores que sustentan nuestra región y la manera en la que han trascendido con el tiempo o, también, evolucionado.
La empresa Súper de Alimentos es probablemente la empresa de producción de alimentos más representativa de Manizales y Caldas, junto a La Victoria. Aunque de ellos ya hablamos más atrás, en los capítulos de desarrollo industrial y comercial, hay que hablar de la manera en la que esta empresa ha hecho camino a través de la producción de golosinas que son atractivas para niños y mayores.
Sobre su ingreso a la cocina caldense, indica: “Yo cocino pescado, pollo, carne, por lo que he mezclado la cultura chocoana con la caldense. De ahí salen varias mezclas”.